Historia del Hermetismo

PROLOGO

Conocer a profundidad la historia del Hermetismo es conocer la historia de la identidad y del origen que hemos adoptado en el momento en que nos iniciamos.

Las fuentes históricas Herméticas pueden darnos grandes lecciones para encauzar este proceso. Hablar con nuestro pasado nos permite entender mejor nuestro presente y proyectar mejor nuestro futuro. El estudio de las fuentes filosóficas del Hermetismo nos permite tomar mejor control de las herramientas Herméticas para la transmutación de nuestro ser, y por correspondencia, de la humanidad como conjunto. Tenemos en nuestras manos una filosofía con raíces milenarias. De este árbol inmenso y prodigioso que llamamos Hermetismo pueden nacer las ramas que cobijaran con amor, paz y armonía este milenio.

INTRODUCCIÓN AL HERMETISMO COMO FILOSOFÍA

La lista de nombres de artistas y personajes célebres entre los cuáles que podemos encontrar ideas Herméticas es enorme: Amonio, Origenes, Plotino, Palladio, Vitrubio, Botticelli, Da Vinci, Shakespeare, Marlowe, Ben Jonson, Goethe, Wagner, Schiller, Durero, Milton, William Blake, Oscar Wilde, Joyce, Debussy, Maeterlinck, Mallarmé, Baudelaire, Rimbaud, Flaubert, Yeats, Hesse, Jung, Rilke, Borges, y una larga lista grandes personajes mas.

¿Por qué todas estas personas se vieron fascinados por los conceptos Herméticos? ¿Cuál es el conjunto de ideas que los aglutinan? ¿De donde nacen estas ideas? A lo largo de la historia, el Hermetismo ha tomado diversas formas: ha sido una forma de magia, ha sido una mística, ha tenido tintes religiosos, y ha sido una filosofía. Para nuestra orden, el hermetismo es una filosofía de transformación y crecimiento humano. Si vamos a su definición etimológica, filosofía quiere decir amor al conocimiento, amor a la verdad. Philos como amor, y Sophia como conocimiento, especialmente el conocimiento de la verdad profunda del ser. Theilard de Chardin habla de manera más extensa sobre este punto: “Las filosofías nacen para darle respuesta a una necesidad humana. Estas diferentes necesidades, pueden resumirse en el imperativo que siente el ser humano por darle una respuesta coherente y racional a las situaciones límites de su vida: el tener que nacer sin mayor razón aparente, el tener necesariamente que sentir emociones intensas como el dolor o el amor, y el tener algún día que morir.

Es decir, el Hermetismo es una forma de amor, un movimiento que nos une con la verdad, que nos lleva a buscar lo más profundo del ser, y por tanto, a adentrarnos en la vida misma. De esta manera, la filosofía, cualquier filosofía, incluyendo el Hermetismo, se distingue porque brinda una visión particular del mundo; ofrece un sistema y un método para investigar la realidad, y tratar de obtener de ella verdades elementales. Plantea una explicación sobre los orígenes, señala una serie de pautas, naturales o éticas, que la humanidad o el mundo seguirá en el futuro.

Las filosofías siguen un desarrollo dialéctico. Es decir, una filosofía plantea una determinada teoría o hipótesis de trabajo con el fin de que sea superada. Dentro de este planteamiento hay elementos que van a criticar a la misma filosofía, lo cual, más tarde o más temprano, va a llevar a encontrar nuevos elementos que provocarán que toda la filosofía cambie y se modifique. Es el clásico planteamiento de tesis, antitesis, y síntesis. Dentro de las filosofías, la crítica es lo fundamental. Cuestionar las estructuras establecidas para mejorarlas, hacerlas cambiar o modificarlas, proponer una nueva síntesis: esto es lo que distingue el pensamiento filosófico de cualquier otra forma de pensamiento. Por esto, y por el siguiente punto es que cualquier verdad a la que llegue la filosofía es una semiverdad.

Las filosofías son teorías históricas. Esto quiere decir que responde a momentos particulares, a los intereses específicos de determinados grupos. Cambian con los tiempos, se modifican con los grupos humanos, nacen, mueren y resucitan con estos grupos. De esta manera, nosotros que recién nos adentramos en el estudio de una filosofía particular, como lo es la filosofía Hermética, debemos lograr relacionar el desarrollo histórico de nuestra corriente de pensamiento, con el concepto general de filosofía y los contenidos específicamente herméticos para tener claro cual es nuestra labor. Este es un excelente camino para lograr una sana actitud de crítica filosófica, ante el Hermetismo y ante la vida toda.

EL HERMETISMO COMO IDEA FUERZA

La historia del pensamiento nos muestra como las diferentes escuelas filosóficas nacen dentro de una matriz de pensamiento, mayor que la filosofía en sí y que a su vez le da elementos específicos a esta filosofía para crecer y desarrollarse. En el caso del Hermetismo, nuestra filosofía se inserta dentro de la matriz del pensamiento místico- esotérico occidental. También podemos afirmar que el Hermetismo nace como una forma de humanismo, dentro de la corriente helenista. Esto quiere decir que, por un lado, el Hermetismo postula que el ser humano puede tener una vivencia interna de lo trascendente y que tiene elementos propios de occidente dentro del cuerpo de sus teorías (como el uso de la razón instrumental, como uno de los caminos para alcanzar la verdad, por ejemplo). Además, el Hermetismo coloca al ser humano como centro de su quehacer, y de alguna manera, como centro de la creación. Es tributaria del mundo helénico, es decir, de las diferentes culturas que entraron en diálogo con la cultura griega, como Egipto, de donde ésta se nutre, por ejemplo, a lo largo de la cuenca del Mediterráneo.

Una idea fuerza es aquella forma de pensamiento que ha logrado trascender su momento histórico particular, y que logra influir a otras filosofías, y que incluso, se puede convertir en una matriz de pensamiento. Es decir, así como hemos visto que las filosofías tienen elementos históricos particulares, que las hacen pertenecer a un tiempo y a una región concreta, algunas formas de pensamiento logran sintetizar ideas que permanecen durante siglo o milenios influyendo el quehacer humano. Y este es el caso del Hermetismo.

En realidad, la médula del Hermetismo son un conjunto de ideas fuerza muy antiguas, que arrancan con el inicio mismo de la civilización, y que van a sintetizarse en lo que conocemos como filosofía Hermética a través de la fusión de conceptos griegos y egipcios, alrededor del siglo II d.C, en la ciudad de Alejandría. A partir de aquí, el Hermetismo se hará participe de la filosofía perenne y correrá a lo largo de los siglos siguientes, influyendo en los grandes momentos civilizatorios de occidentes, hasta llegar a nuestros días. Entendemos por momentos civilizatorios aquellos momentos históricos en los cuales se conjugan los elementos necesarios para que la humanidad avance de una manera espectacular, o salto cuántico, sobrepasando las normas del momento histórico. Es el caso de antigua Grecia, del Renacimiento Italiano, de la España árabe, etc.

La historia específica de nuestra Orden como institución establece que, aunque hay una línea de pensamiento muy claro que nos une con tradiciones muy antiguas, nuestra Orden no propone que haya una continuidad absoluta de nuestra institución con las otras instituciones Herméticas de la historia. En honor a la honestidad intelectual no podemos afirmar que hay una continuidad institucional entren nosotros y los cultos egipcios. No somos sacerdotes del Nilo. Ni tampoco somos magos renacentistas, caballeros templarios, o derviches musulmanes. Nuestra Orden es moderna, contemporánea y rediseñada, y no tenemos vínculos organizacionales directos con estos grupos de la antigüedad, algunos de ellos ya desaparecidos del todo. Lo que nos une con todos ellos es una herencia filosófica, una idea fuerza esencial y primordial. Nuestra Orden es una reinterpretación de la tradición hermética más antigua, ajustándola a las necesidades y formales actuales.

LA MÁS PROFUNDA ANTIGÜEDAD

El Hermetismo es una de las más significativas filosofías de occidente. Y su antigüedad la convierten. La filosofía Hermética tiene sus raíces en la antigüedad, tanto en el pensamiento filosófico griego y romano, es decir, en la antigüedad clásica, como en la tradición del antiguo Egipto. Pero podemos ir aún más lejos. Podríamos tomar en cuenta el conjunto de los pueblos que poblaron Mesopotamia como antecedentes válidos para algunas de las concepciones de los pueblos egipcios y griegos. Asirios, babilónicos, caldeos, fenicios, sumerios y nubios muestran en sus mitos y su cultura algunas ideas que van a servir de asiento a la cultura egipcia y helénica, en las cuales a su vez se basa el Hermetismo.

Conceptos como el de polaridad están presentes ya en los mitos más antiguos de la humanidad, como en el dios Asirio Babilónico Marduk, que tenía dos cabezas o dos rostros. De la misma manera, el principio de correspondencia esta presente en esta mitología, cuando nos dice que hay igual cantidad de dioses en la tierra como en el cielo. Las verdades fundamentales de la mística y la filosofía occidental nacen, con la forma de mitos, muy temprano en la historia. A lo largo de milenios hemos venido repitiéndolas, perfeccionándolas, profundizándolas o sencillamente, reinventándolas. Aparte de estos pueblos, también debemos recordar a las tradiciones judías y semíticas. Estos pueblos, cuya historia es fácilmente rastreable hasta el inicio de la civilización, han logrado influir al Hermetismo, ya no de una manera lejana e indirecta como en el caso de las grandes civilizaciones mesopotámicas; sino de una forma directa. Desde los caldeos, los babilonios, y los asirios, recogiendo tradiciones egipcias, griegas y romanas, pasando por las concepciones semíticas, el Hermetismo se ha alimentado, desde sus inicios, de las fuentes más importantes de pensamiento occidental.

Ahora bien, dejando de lado cualquier conjetura que trate de llevarnos aún más lejos, es claro que los padres directos del Hermetismo, son las culturas egipcias y griega, lo cual implica una historia enorme. Al mencionar las culturas del Tigris y el Eufrátes, solamente hemos tratado de señalar que, aún en su génesis, el horizonte Hermético es tan amplio que no puede reducirse, exclusivamente, a una o dos tradiciones.

SINCRETISMO Y CONTINUIDAD

Un segundo elemento que hace de la historia del Hermetismo algo único en la historia del pensamiento, es que, a pesar de este crisol de tradiciones en las que nace, y de aquellas muchas con las que se ve enriquecido a lo largo de los siglos, el Hermetismo mantiene una continuidad y una coherencia histórica. Una columna vertebral bien definida y sólida. Según la tradición de nuestra Orden, el Hermetismo cuenta con unos cinco mil años de vida. Ahora bien, los primeros textos conocidos provienen del sincretismo Alejandrino. Pero, en uno y otro caso, lo cierto es que el Hermetismo ha logrado mantenerse a través de milenios, en muy diferentes pueblos y culturas, en el seno de diversos grupos, fiel a sí mismo, y losuficientemente dúctil como para amoldarse a los tiempos y las culturas que lo han acogido.

DATACIÓN DE LAS FUENTES DIRECTAS MÁS ANTIGUAS

Digámoslo una vez más: el Hermetismo es una de las filosofías vivas y vigentes más antiguas que podemos rastrear. La elaboración de sus primeros textos data de Alejandría, en un período que va del siglo I al III d.C., siendo sus autores filósofos neoplatónicos. Este solo hecho hace de los textos Herméticos más antiguos que el Corán en doscientos o trescientos años, y tan antiguos al menos como el Nuevo Testamento. Pero, como ya hemos señalado, las ideas que lo alimentan desde antes de la conformación de sus textos, son mucho más antiguas, a través de su tradición oral. Para empezar, si tomamos algunos ejemplos de la historia del pensamiento griego, Demócrito (460-370 a.C.) hablaba en términos muy parecidos al Principio de Vibración, señalando como todo en el universo está formado por partículas elementales o átomos, que vibran y se mueven. Las diferencias de vibración en los átomos, que sean más o menos activos, determina las diferencias de las cosas.

Encontramos en los textos de Platón (427-347 a.C) múltiples similitudes con el Hermetismo. Es, con mucho, el pensador que más influencia va a tener en la conformación de los textos Herméticos. En sus escritos vamos a encontrar base para que se postulen posteriormente los 7 principios Herméticos. Es más, la idea de que existe un plano sutil, (mundo de las ideas para Platón, Mente para nosotros) tiene como primer gran exponente a Platón. Este pensador también nos va a exponer el concepto de Arquetipo, e incluso es de las primeras fuentes que habla hombres de oro, para expresar el estado superior del ser humano.

Heráclito (540-480 a.C) maneja el principio de correspondencia (como es lo alto del camino es en lo bajo de él, nos dice Heráclito) y también habla de Heimarmene, terminó común también a los estóicos. Anaximandro (611-546 a.C) se expresa en términos de opuestos complementarios, y en el plano simbólico subrayemos que los griegos son los que dan nacimiento a la figura de Hermes, la cual es fácilmente rastreable en textos de Hesíodo y Homero, hasta el siglo VIII y IX a.C.

Si hablamos de la influencia egipcia, la tradición oral de nuestra Orden nos dice que las ideas Herméticas egipcias se remontan a cinco mil años. Hasta ahora, se han podido encontrar papiros e inscripciones en sarcófagos en donde aparece el nombre de Thoth, pertenecientes al Pert em Hery, La Morada de la Luz o Del Nuevo Amanecer, más conocido como Kitab al-Mayitun, o Libro egipcio de los Muerto. La versión más completa de este texto data de Seti I, hacia el 1375 a.C, pero los llamados Textos de la Pirámide datan de entre el 2350 y el 2175 a.C. Aún más, parece que estas inscripciones datan de fechas más arcaicas, al menos del 3100 a.C; época en donde ya existía la práctica de la momificación, y posiblemente, las manifestaciones de Magia e iniciaciones vinculadas a los ritos mortuorios.

Podríamos pues intentar hacer retroceder los conceptos egipcios primordiales que darán origen al Hermetismo a unos 5,000 mil años atrás. Más específicamente sobre Thoth que va a dar origen a Thoth-Hermes, podemos hallar una inscripción del 172 a.C y una estela del siglo III a.C donde se alude a Thoth tal y como se conoce en la tradición Hermética: Thoth el tres veces grande.

Por otra parte, en algunas de las ideas centrales del pensamiento egipcio, como lo son la figura de Maat, la divinidad que representa el orden, y la figura de Ra, divinidad que resuelve sobre sí los opuestos complementarios, podemos ver claros antecedentes a las ideas Herméticas. Sin embargo, más que el cuerpo filosófico es en la práctica de la Magia donde Egipto hace aportes al Hermetismo. La Magia egipcia permitía la posibilidad ya no sólo de luchar o modificar las fuerzas de la naturaleza, sino que cabía en ella cierta elevación del alma humana hasta la divinidad misma. Es decir, el ser humano podía, hasta cierto punto, llegar a ser como los dioses, a través de técnicas Mágicas determinadas. Algunas de las ideas contenidas en las tradiciones iniciáticas y Mágicas egipcias, así como en sus mitos capitales, van a funcionarse con la filosofía griega, especialmente con los conceptos de logos y de la antropología helénica que sitúan al ser humano como sujeto y centro de la historia y el cosmos, para dar a luz el Hermetismo como una unidad.

El Hermetismo como cuerpo filosófico articulado y puesto por escrito tiene unos mil setecientos años, como idea fuerza, presente en las figuras de Thoth y Hermes, más de tres mil quinientos años, y siguiendo la tradición oral de nuestra Orden, cinco mil años. El Hermetismo ha logrado síntesis filosóficas coherentes, como sucedió en Alejandría, en el mundo Árabe y en la Europa Renacentista. Como sucede actualmente en América.

EN ALEJANDRÍA

El Hermetismo propiamente dicho nace en Alejandría. Alejandría era una colonia griega en Egipto. Resumía las tradiciones de ambas naciones. Alejandría también era la gran ciudad de su tiempo, que albergaba maravillas técnicas y arquitectónicas, como el faro que ilumina su puerto; y sobre todo, que contaba con la más famosa de las bibliotecas de la historia. La Biblioteca de Alejandría era una gran universidad. Este centro de estudios reunía a los mayores eruditos, pensadores y estudiosos de su tiempo. Gracias en gran medida a la dinastía de los Tolomeos, muchos de los cuales fueron grandes mecenas de las artes y las letras, Alejandría se convirtió en una prodigiosa fuente de arte, filosofía y ciencia, que se diseminaron por todo el mundo. Las líneas que han seguido prioritariamente el pensamiento griego han dado lugar a la ciencia y a la filosofía especulativa occidental, despojada de cualquier forma de magia. La línea de pensamiento egipcio directa se perdió entre los avatares de la historia, junto con los faraones y los imperios del Nilo. O para ser más precisos, se diluyo en el devenir histórico, siendo retomada por los estudiosos modernos como fuente de estudios antropológicos. Sin embargo, la síntesis alejandrina entre magia y filosofía no se acabó con el imperio. El Hermetismo recoge aquellas ideas mágicas y las equilibra con el racionalismo helénico para ofrecernos una filosofía esotérica, diferente a sus padres griegos y egipcios, e independiente de las mayorías de las corrientes de pensamientos nacidas de la antigüedad. La primera síntesis coherente conocida de una filosofía que se definía a sí misma como Hermetismo se encuentra, en el seno de los estudios neoplatónicos, en donde las ideas Herméticas antiguas toma un cariz conceptual diferente. Se tornan en un instrumento en donde lo irracional y lo racional se funden. En esta Alejandría hermética y neoplatónica debemos mencionar la figura de Amonio Saccas, y su escuela, que contaba con Plotino (205-270 d.C) y otros ilustres alumnos en sus filas.

Del maestro Amonio Saccas no sabemos mucho, pero Plotino es el más celebre de los filósofos alejandrinos, y en sus obras encontramos una interesante visión del mundo, muy cercana al Hermetismo contemporáneo. Al decir de Plotino, el Universo todo está contaminado o impregnado del logos divino, idea que bien podemos homologar con el principio que nos dice: "El Todo es mente, el universo es mental".