Qué es ser Un Iniciado?

Guía para un Iniciado

Los Iniciados de la Sacra Orden del Corpus Hermeticum Internacional cuentan con una guia para su desarrollo interno y varios puntos a tomar en cuenta.

El primer factor es concentrar sus energías, aprender a “no dispersarse”.  Esto es importante porque hay muchos iniciados que tratan de hacer muchas actividades y llegan a sobre-comprometerse o involucrarse en demasiadas cosas, y entonces empiezan a fallar.  Cuando dispersamos nuestras energías nos volvemos superficiales, pero cuando concentramos las energías nos volvemos poderosos porque llegamos a los niveles profundos de la consciencia y conectamos con la esencia donde reside nuestra fuerza.  Tenemos que concentrar en vez de dispersar.  Por eso los Hermetistas, conforme avanzan en la vida espiritual, no se comprometen en cosas superficiales, y las pocas cosas que le van quedando las podrán disfrutar mucho más y con mayor intensidad.  La herramienta principal para lograrlo es la VOLUNTAD.

El segundo factor es de enorme importancia, es fortalecerse en la meditación, la cual es el recurso más poderoso y glorioso que tiene el Hermetista, porque ella es el encuentro consigo mismo, es también el autoconocimiento, es la implosión y expansión de la Consciencia y un reencuentro con la Ley, con el Todo.  La Meditación nos pone en el proceso de develarnos o revelarnos lo que somos. La entrada a una meditación profunda llegará tarde o temprano, mientras tanto se encuentra la paz o sirve de reconstrucción fisiológica.  El verdadero y auténtico progreso con la meditación es estar en el presente (aquí y ahora), donde cada instante sea un acto meditativo y lograr el VACIO.

El tercer factor es la disciplina. No la disciplina impuesta sobre nosotros, sino la autodisciplina, la cual es la disciplina impuesta por nosotros mismos. Es manejar nuestro poder desde la simplicidad, lo simple no necesariamente es fácil, pero si poderoso cuando se tiene propósito y solo se logra haciéndolo. Cosas muy importantes de esta autodisciplina son, por ejemplo, tener un balance en todo, nunca hacer nada en exceso (trabajar demasiado, comer demasiado, etc.). Asímismo, es importante para esto disponer armoniosamente del tiempo, hacer las cosas en horas específicas, todo a su tiempo, orden y manejo del espacio; debemos aprender a ponerle límites a las cosas. Solo cuando aceptamos los limites, es que lo podemos trascender. La autodisciplina es importante porque nos LIBERA.

Por último, para el desarrollo de la Consciencia, el Hermetista debe buscar vivir dentro de la alegría, aprender a cultivar la alegría.  Dentro de las circunstancias normales de la vida, el Hermetista debe aprender a ser alegre porque el sabe como sobrellevar sus problemas y la razón de los mismos, porque está en posesión de recursos y herramientas para manejar las pequeñas lecciones que nos da la vida. Además, sabe que está progresando integralmente y que las situaciones que confronta lo fortalecen, pues aligeran y balancean el peso de su Heimarmene.  Otra buena razón de estar siempre alegres es que sabemos que somos agricultores del alma, donde estamos siempre sembrando energías, las cultivamos y luego las cosechamos, para volver a sembrar, estando siempre en posición de poder modificar los cultivos para mejorar nuestras vidas.  Asímismo, tiene mucho que dar y mucho que recibir en la vida.  Entonces este estado de auténtica alegría es en si mismo una contribución para nuestro desarrollo integral porque es una actitud agradecida y generosa, que debe ser compartida, manteniendo siempre una actitud de aprendizaje. A través de la alegría encontramos la FELICIDAD.