Resumen de los Principales Antecedentes Filosóficos

RESUMEN

Veamos ahora un breve resumen de las principales ideas, egipcias y griegas, que van a dar origen a nuestra filosofía, empezando por:

EGIPTO

Egipto no desarrolló una filosofía, en tanto cuerpo diferenciado de conocimientos. En el pensamiento egipcio, filosofía, religión, medicina, Magia, ciencia y tecnología eran parte constitutivas de un mismo saber. Es así como, la identificación de la filosofía egipcia es una tarea difícil, que no puede obviar el hecho de que, en sentido estricto, no existía algo como una filosofía independiente en el pensamiento egipcio. Sin embargo, hay elementos del pensamiento Mágico-filosófico de los egipcios, que vienen a cobrar relevancia dentro de la doctrina filosófica Hermética. Entendemos Magia como una serie de técnicas especificas para el manejo armonioso de las fuerza de la naturaleza a través de un proceso consciente, que nos posibilitan el suspender temporalmente una ley natural. La Magia tiene como fin el lograr hacer posible lo imposible.

Los Magos y alquimistas egipcios, encargados no solo de preservar a los individuos de los males sino de proporcionarles las herramientas necesarias para mejor su vida, eran de los más reputados de la antigüedad. Estos magos egipcios venían a ser verdaderos Sabios, por demás sentido literal de la palabra Mago. Sabían de matemática, religión, medicina, arquitectura, etc. La Magia era para estos hombres el conocimiento. El saber más elaborado era patrimonio de una casta sacerdotal que lo guardaba celosamente, como un prodigio de orden divino. El Mago egipcio, al igual que el Mago Hermético, entendía su oficio como la capacidad de hacer que las cosas pasaran. Desde las cosechas hasta las curas, utilizando ciencia o magia propiamente dicha, los Magos facilitaban que se sucedieran los procesos que la comunidad necesitaba. Creían que sus ceremonias podían influir de alguna manera en el mundo conocido, y no eran, como serán posteriormente para ciertos sectores del pensamiento racionalista helénico, manifestaciones de fantasías o alucinaciones. La Magia, para ellos, era la forma más alta de conocimiento, porque encerraba la técnica y la filosofía, a las operaciones religiosas y a las médicas. En este sentido, el conocimiento, aún cuandocontengan la forma de misterios, es lo que va a caracterizar a los egipcios.

Hemos mencionado ya el concepto de Maat, el orden. Para el pensamiento Hermético contemporáneo, todo tiene orden y propósito. De alguna manera, el egipcio veía en Maat la representación de este concepto. El concepto de Maat, del orden, no es generalizado en la antigüedad. El babilónico, por ejemplo, creía que el caos y el azar eran la constante natural del Universo. El orden, es decir la paz, la tranquilidad, la bondad, etc; eran irrupciones esporádicas en ese caos primordial. El egipcio, por el contrario, sabía que no hay nada en el mundo que no ocurra por una causa determinada. Esto iría en contra del concepto de Maat, el orden cósmico, la justicia en el sentido de la disposición ordenada de las partes del cosmos. Incluso la sociedad civil, la vida normal egipcia, denotaban como seguir a Maat era un aspecto importante. La muy jerarquizada sociedad egipcia, pretendía seguir el orden natural de Maat.

La figura simbólica tutelar del Hermetismo es Thoth- Hermes, una figura sincrética entre el Thoth egipcio y el Hermes griego. Prueba de la posible importancia que el concepto de Maat, de orden, tuvo en la conformación del Hermetismo, es el hecho de que Maat es en la mitología egipcia la compañera inseparable de Thoth,el mago por excelencia. Thoth era llamado en presencia de ella, el señor de la verdad. O sea, de alguna manera Maat es la verdad, que ha de estar presente siempre delante de las obras del Gran Mago. La verdad del orden que sostiene todas las cosas. Dentro de la muy compleja teología politeísta egipcia, hay un concepto de un dios creador fundamental, Ptah, muchas veces asociado a Maat. Este concepto nos habla de que la fuerza creadora primordial va a generar a todas las otras fuerzas menores, los otros “dioses”, que vendrían a ser sencillamente representaciones de fuerzas naturales. Esta fuerza creadora fundamental, al crear el universo, se crea a sí misma. Esto implica que la muerte no es más que un tránsito, una forma de cambio, y no una forma de destrucción final; ya que si se acabaran las cosas del universo, si murieran, es como si esta fuerza primordial pudiera acabarse alguna vez. Y esto es imposible, por cuanto este dios fundamental no puede dejar de ser. Todo debe regenerarse periódicamente, para que Ptah siga existiendo, para que la creación fundamental no deje de ser. Esta interesante noción, se encuentra igual en el Poimandres Hermético, como en las concepciones egipcias más avanzadas sobre la vida y la muerte. La muerte entendida no como un acto final y absoluto, sino como una simple transformación está presente en el pensamiento egipcio y el pensamiento Hermético.

Y por supuesto, tenemos la gran imagen de Thoth. En Egipto, era el símbolo del intelecto práctico. Es en esta figura donde podemos ver la mayor influencia egipcia en la conformación de nuestra filosofía. Cuando nos referimos a ella, saltan de inmediato palabras comunes a nuestro vocabulario Hermético, como lo son las de justo, inteligente, necesario. Así deben ser las acciones de Thoth. Esta figura trae la inteligencia, la razón, la palabra al mundo. La magia de Thoth reside en su sabiduría y en su justicia. No en balde es Thoth quien preside el pesaje de las almas unas vez que estas han alcanzado el mundo de los muertos. Es pues, una representación de la más alta justicia. No hay duda de que muchas de las características de Thoth coinciden con las del Hermes griego. Ambos utilizan el instrumento de la palabra, los dos son psicopompos, los dos tienen representaciones severas, serias y graves y otras más carnavalescas. Podríamos decir que a través de estas figuras, ambos pueblos logran sintetizar conocimientos de valor universal, cada cual en su contexto particular, que van ha hacer natural la posterior unión de estas dos figura.

GRECIA

Los antecedentes griegos del Hermetismo son enormes, así como la influencia que esta cultura tuvo en la conformación de nuestra filosofía. Tan es así, que la mayor parte de los términos que utilizamos, son griegos o sus correspondientes latinos: neófito, cumpanis, heimarmene, sigilum, etc. Al igual que el caso egipcio, resumir los predecesores griegos del Hermetismo en unas cuantas palabras es una ambición delante de la cual siempre nos quedaremos cortos. Sin embargo, aquí hay una relación somera de algunas escuelas filosóficas griegas y sus puntos comunes con el Hermetismo.

LOS PRESOCRÁTICOS

Los Filósofos de la Naturaleza: Los primeros filósofos griegos coincidían en que existía una primera materia de la cual surgía todo en el universo. A este principio se le llama arjé. Esto es análogo al concepto de que todo es mente; aunque claro, ellos lo expresaron en un principio en forma más material y no como una energía. Dichos filósofos son Tales de Mileto, Aximandro, y Anaxímenes. Nuestro arjé, el elemento del cual están hechas todas las cosas en el elemento es la energía mental.

Parménides, (aprox 510-470 a.C) pensaba que nada puede surgir de la nada, y tampoco las cosas puede ir a la nada absoluta. Es decir, los cambios nos son más que aparentes, hay un ser inmutable más allá de lo que nuestros sentidos nos dicen. Esta idea es capital en toda la historia del pensamiento contemporáneo, incluido el Hermetismo.

Heráclito de Efeso (aprox 540-480 a.C) es posiblemente el presocrático que más puntos en común tiene con el Hermetismo. El nos habla de un fluir constante del universo, de la tensión de los contrarios, de la razón universal, (semejante a la Ley) enuncia el principio de correspondencia, habla de heimarmene, y de como todo tiene una causa que podemos encontrar en el “logos”.

Posteriormente Empédocles (490-430 aC) va a enunciar la teoría de los cuatro elementos, la cual de alguna manera aun usamos para nuestros trabajos simbólicos y mágicos; y que es una constante en el pensamiento universal. Ahora bien, si continuamos viendo la historia del pensamiento griego, veremos surgir de la mano de Demócrito de Abdera, Leucipo y Zenón (siglo V y IV a.C) la teoría atomista, que enuncia la existencia de unos elementos comunes a todas las cosas, que se diferencian solamente los unos de los otros en vibración. Esto es antecedente clarísimo del principio de vibración.

LOS CLÁSICOS

La época clásica de la filosofía griega inicia con Sócrates (469-399 a. C). El mayor mérito de Sócrates, y de la escuela sofista a la que suele contraponerse, es la de haber centrado el pensamiento en el ser humano. Esto es análogo con la antropología Hermética, que bien podría exclamar como Pitágoras, el hombre es la medida de todas las cosas. La preocupación ética por el ser humano es vital en la filosofía socrática y en el pensamiento Hermético. El viejo Sócrates, permitiendo que lo condenen a muerte antes de traicionar sus ideales va a encarnar una nueva forma de héroe: el héroe moral, el paladín del espíritu. Este cambio, centrado en el ser que piensa, razona y crea como gran protagonista de la historia, en el Magus más que en el guerrero, es plenamente asimilable al Hermetismo. La filosofía occidental, incluido el Hermetismo, tiene en Sócrates a uno de sus principales modelos éticos.

Platón (427-347 a.C), el discípulo del Sócrates, es posiblemente el filósofo más influyente de la historia, y además, el más cercano al pensamiento Hermético. Para muestra de ello, repasemos de nuevo su teoría de las ideas, que postula la existencia de un mundo de las ideas, o mundo arquetípico, que contiene y determina al mundo material en el que nosotros estamos. Es decir, señala claramente un arriba y un abajo que se implican mutuamente, y además una realidad mental de todas las cosas. Platón es una constante filosófica en todas las teorías, propuestas y lenguaje Hermético de la historia, hasta la actualidad. Ahora, el Hermetismo no puede obviar, aún con todo lo platónico que pueda ser, las ideas de Aristóteles (384-322 a.C), el discípulo predilecto de Platón, y de lascuales también se nutre. Por ejemplo, la idea de quen existe una forma y una materia que se implican necesariamente la una con la otra, la exposición detallada de las causas y los efectos, y el concepto de un dios que crea, o pone en movimiento el universo, sin ponerse en movimiento el mismo; o dicho de otra manera, sin haber sido creado el mismo, son ideas aristotélicas que tienen su correspondiente con el Hermetismo.

EL HELENISMO

Finalmente, el período que podemos considerar el padre directo del Hermetismo es el Helenismo, que va desde Aristóteles 384 a. C hasta el 400 d.C. De este movimiento, que va a juntar sincréticamente filosofías provenientes de todo el Mediterráneo bajo los ideales Helénicos, es que nacerán interesantísimas escuelas, incluyendo claro al Hermetismo. De los cínicos, epicúreos, y estoicos el Hermetismo va a aprender la preocupación por el ser humano, el deseo de evitar el sufrimiento, vivir la vida en plenitud más allá del dolor. En todo caso, aunque diferían en muchos puntos, estas tres corrientes coincidían en que el ser humano es lo más importante para el ser humano, al decir estoico; y por tanto, la mayor aventura del ser humano era el procurarse felicidad a sí mismo, perfeccionarse de una u otra manera. Nuestra ética se refiere, de manera general, a los ideales helénicos que animaron a estas tres escuelas.

Para terminar el recuento de la filosofía griega, volvamos a Plotino (205-270 d.C) y los neoplatónicos. Ellos renuevan el pensamiento de Platón, y lo colocan en una dimensión que posibilita la redacción de lo que conocemos como el Corpus Hemeticum.

Queda aún la figura de Hermes. Divinidad griega, dios de los caminos, mensajero de los dioses, bribón, astuto, escurridizo y juguetón. Es el conductor de las almas hacia el inframundo griego, lo cual lo hace el símbolo que enlaza los diferentes planos de la realidad. En el mundo griego, Hermes es el símbolo de la comunicación entre lo celeste y lo terreno, entre el averno y el mundo de los vivos. Es por tanto, un símbolo que va tanto a las esferas de nuestra razón conciente, como a lo más profundo de nuestro inconsciente, que puede manejarse en los planos más humanos, como los del comercio por ejemplo, y también le es permitido elevarse hasta lo más trascendente, hasta el Olimpo mismo. Y estas operaciones entre las polaridades son una buena forma de describir el trabajo Hermético. Hermes, un símbolo alegre, desenfadado, de gran astucia, picardía talento y sabiduría encarna el ideal del accionar Hermetista; en que todas estas características se conjugan de una manera inefable.

Alejandría, aunque helenizada, no dejaba de ser una ciudad egipcia. Como lo explica Walter Scott, hay algunos textos Herméticos en en los que encontramos nociones que coinciden con el pensamiento egipcio, tales como que dios es vida, que esta oculto, o que es innombrable. Pero, aún así: el ingrediente egipcio en la doctrina filosófica Hermética no deja de ser relativamente pequeño en cantidad; la mayor parte de ella se deriva incuestionablemente de la filosofía griega. La influencia egipcia, sin embargo, puede haber operado muy poderosamente en otro sentido; puede haber afectado el espíritu o actitud de los escritores. Estos hombres, casi todos ellos egipcios de nacimiento, incluido el mismo Plotino, van a hablar con una intensidad mística, con un sentido esotérico si se quiere, que no conocen los autores griegos. Y esto es lo que parece, con mayor seguridad, la impronta egipcia al pensamiento Hermético: la creencia, defensa y fervor hacia los planos superiores de manifestación más allá de lo que podemos alcanzar con nuestros sentidos o con nuestra razón. Scott lo resumió muy bien cuando nos dijo que en el Hermetismo tenemos el efecto producido por la filosofía griega cuando fue adoptada por hombres de temperamento y carácter egipcio.

FUENTES HEBREAS Y CRISTIANAS

Si bien es cierto el Hermetismo es un híbrido egipcio y griego, no se quedó ahí ni mucho menos. Es una de las filosofías más abiertas a la incorporación de nuevos aportes. Y los aportes judeo-cristianos son, después de las fuentes ya enumeradas, los más significativos para el bagaje Hermético. La Cábala es el punto de confluencia más notable entre el Hermetismo y el Judaísmo. Especialmente en la concepción de un universo que ha emanado de un Dios, o un Todo primordial. Podemos decir que, los trabajos de los Cabalistas coincidieron con el de los hermetistas hasta llegar a fundirse en una disciplina esotérica, la Cábala, dentro de la cual es difícil separar los aportes propiamente judíos de los aportes Herméticos. Por otra parte, entre el Hermetismo y el pensamiento Cristiano hay muchos préstamos y coincidencias. No es posible pensar en uno, sin pensar en el otro. De hecho, al decir de Walter Scott, el Hermetismo es uno de los muchos talleres en donde se va a dar forma al pensamiento Cristiano. Ahora, el pensamiento judío, vía la Cábala, va a entrar tardíamente en el Hermetismo, cuando esta es una filosofía adulta y bien formada; aproximadamente en el siglo XII d. C. Esto quiere decir que, aunque el pensamiento Hermético va a extraer una serie de conceptos sumamente importantes de la Cábala, como la organización del cosmos, por ejemplo lo más probable es que la mayor influencia se haya dado en dirección contraria; es decir, que el pensamiento Hermético haya moldeado la conformación del pensamiento rabínico y el diseño de la cábala.

De igual manera, el cristianismo, va a tener en el Hermetismos, a una más de sus muchas fuentes. No se pude hablarse de una influencia del Cristianismo en el nacimiento del Hermetismo, pues este parece ser más antiguo que los mismos evangelios, pero si se puede hablar de un proceso inverso, en el cual la Orden del Halcón Rojo, haya enseñado un par de cosas a los primeros cristianos. En la historia común de su desarrollo y evolución, el cristianismo y el Hermetismo ser influirán mutuamente. Posteriormente el cristianismo, como religión triunfante de occidente, va a cristianizar al Hermetismo. O para ser más precisos, el cristianismo va a apropiarse del Hermetismo para sí, como su tradición esotérica. Durante varios siglos, en parte por prudencia y en parte por convicción, encontraremos hermetistas en el seno de la Iglesia Católica, expresando altos conceptos de la filosofía Hermética en términos cristianos. Posiblemente la mística cristiana, y la vida de las órdenes monásticas medievales haya sido moldeada por el Hermetismo en buena parte. Después de todo, el Hermetismo sobrevive en Europa enclaustrado en los monasterios. Solamente el clero, los monjes saben leer. Solamente ellos tenían acceso a los libros además. No es de extrañar entonces que los magos y alquimistas medievales también fueran clérigos y religiosos católicos. Hay todavía un dato más que señalar en lo referente a las raíces e influencias del Hermetismo, y es que quizás pueda existir una relación que empariente las tradiciones esotéricas hebreas y egipcias de manera directa, creando un punto en común ancestral entre el Hermetismo y el judeo-cristianismo. Varios mitos y tradiciones refieren que durante su cautiverio en Egipto, los judíos aprendieron las tradiciones esotéricas de sus conquistadores. Moisés y su posible origen egipcio, la leyenda difundida durante el Renacimiento de que la Cábala es de origen egipcio, y otras fábulas sobre el posible origen egipcio de Melquisedec siguen esta corriente. Recordemos que desde la antigua Grecia, y por ende para los Renacentistas, Egipto era un referente casi mítico, del cual los estudiosos sabían menos de lo que inventaban. Así, estas historias son numerosas, aunque siempre deben tomarse con cuidado en cuanto a su valor como fuentes historiográficas.

Ahora bien, a pesar de lo ya dicho uno de los ejemplos más interesantes de esta posible mística judeo-egipcia es el llamado Rito de Misraim, un antiguo y ya desaparecido grupo de inspiración rosacruz. Esta orden, de orientación masónica, lleva un nombre hebreo que significa “tierra roja” (Misraim), que es también el plural de “egipcio.” Subrayemos aquí lo importante que es el color rojo en nuestra Orden como un interesante punto de coincidencia. La tradición del rito de Misraim nos dice que se remonta a los principios de la humanidad, hasta el mismísimo padre Adán. En todo caso, los historiadores masónicos, afirman que esta tradición viene directamente de la Masonería Egipcia. Hay testimonios de los iniciados en el rito de Misraim en las cruzadas, en el Renacimiento. Las últimas noticias de esta orden vienen del siglo XVI, sin que se sepa nada de ella contemporáneamente. Lo más interesante es que los nombres de los grados que componían esta orden (pastophoro, neocoris, melanophoris, cristophoris, balahate o alquimista, astrónomo y profeta) coinciden en parte con la forma tradicional de llamar a los grados en nuestra Orden. Esto viene a demostrar que la influencia del Hermetismo es amplia y plural en grado sumo, que los caminos de la historia del Hermetismo son bastante sinuosos; y quizás, y sólo quizás, nos hable de una brecha que recorre Egipto, pasa por los que fueron sus esclavos, los hebreos, y toca al Hermetismo.

No podemos descartar, y tampoco probar, esta relación egipcia-hebrea como influencia para el pensamiento Hermetismo, pero no deja de ser una pista digna de ser tomada en consideración sobre el nacimiento y conformación de las doctrinas filosóficas Herméticas. Después de todo, esta comprobado que los hebreos en su cautiverio en Egipto tomaron muchas de sus prácticas religiosas. Es pues posible que las mismas ideas que entraron al Hermetismo en Alejandría, hayan penetrado en el pueblo hebreo. En todo caso, lo cierto es que en la historia del Hermetismo como idea fuerza, los frutos son muchos, y a veces, presentan coincidencias entre sí que resultan asombrosas.